Fumonisinas: impacto en la producción porcina
Las fumonisinas son un grupo de micotoxinas que fue descubierto en 1988 y que está producido principalmente por los hongos Fusarium verticillioides y Fusarium proliferatum. Existen al menos 28 formas diferentes de fumonisinas, siendo la fumonisina B1 la más común y estudiada. El porcentaje de alimentos contaminados con fumonisinas está aumentando en los últimos años: las fumonisinas son las micotoxinas que se detectan con mayor frecuencia en el maíz, independientemente de su origen geográfico. La razón de este aumento parece ser el cambio climático, que comporta condiciones de humedad y temperaturas extremas, favoreciendo el crecimiento de Fusarium verticillioides y Fusarium proliferatum. En el Informe sobre contaminación de alimentos por micotoxinas que publicamos el año pasado (2015), el 97% de las muestras recibidas estaban contaminadas con fumonisinas (en el caso de los alimentos destinados a porcino, el 83% dieron positivo a fumonisinas) y el 55% de las muestras estaban por encima de los límites de seguridad recomendados para cada especie (en el caso de los alimentos destinados a porcino, el 50%).
PlusVet Animal Health, aditivos para alimentación animal, secuestrantes de micotoxinas, captadores de micotoxinas, aflatoxinas, deoxinivalenol, zearalenona, fumonisinas, tricotecenos, vomitoxina, t-2 toxina, ht-2 toxina, hongos, contaminación
32521
post-template-default,single,single-post,postid-32521,single-format-standard,bridge-core-2.5.9,qode-page-transition-enabled,ajax_fade,page_not_loaded,qode-page-loading-effect-enabled,,qode-title-hidden,side_area_uncovered_from_content,footer_responsive_adv,hide_top_bar_on_mobile_header,qode-theme-ver-24.4,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.4.2,vc_responsive,elementor-default,elementor-kit-1,elementor-page elementor-page-32521

Fumonisinas: impacto en la producción porcina

El porcentaje de alimentos contaminados con fumonisinas está aumentando en los últimos años

Las fumonisinas son un grupo de micotoxinas que fue descubierto en 1988 y que está producido principalmente por los hongos Fusarium verticillioides y Fusarium proliferatum. Existen al menos 28 formas diferentes de fumonisinas, siendo la fumonisina B1 la más común y estudiada.

El porcentaje de alimentos contaminados con fumonisinas está aumentando en los últimos años: las fumonisinas son las micotoxinas que se detectan con mayor frecuencia en el maíz, independientemente de su origen geográfico. La razón de este aumento parece ser el cambio climático, que comporta condiciones de humedad y temperaturas extremas, favoreciendo el crecimiento de Fusarium verticillioides y Fusarium proliferatum.

En el Informe sobre contaminación de alimentos por micotoxinas que publicamos el año pasado (2015), el 97% de las muestras recibidas estaban contaminadas con fumonisinas (en el caso de los alimentos destinados a porcino, el 83% dieron positivo a fumonisinas) y el 55% de las muestras estaban por encima de los límites de seguridad recomendados para cada especie (en el caso de los alimentos destinados a porcino, el 50%).

MECANISMO DE ACCIÓN DE LAS FUMONISINAS

Las fumonisinas interfieren con la síntesis de esfingolípidos. Los esfingolípidos son una clase de lípidos que se encuentran en las membranas celulares, especialmente en tejidos ubicados en hígado, pulmones, corazón, cerebro y nervios. La alteración del metabolismo de los esfingolípidos produce disfunciones en procesos celulares tales como el crecimiento, la diferenciación, la morfología, la permeabilidad y la muerte.

TOXICIDAD DE LAS FUMONISINAS EN PORCINO

En el cerdo, las fumonisinas tienen una biodisponibilidad baja: sólo se absorbe el 3-6% de la cantidad ingerida.. Una vez que ingresan al torrente sanguíneo, se distribuyen por el cuerpo y su eliminación es lenta, por lo que permanecen en el cerdo durante un período prolongado.

Los efectos agudos de los altos niveles de contaminación (más de 10 ppm) están bien estudiados, siendo principalmente el edema pulmonar porcino (EPP).

En los últimos años, las investigaciones se centran sobre los efectos negativos de la exposición prolongada a dosis bajas. Se ha establecido que a niveles superiores a 1 ppm ya existe un impacto nocivo sobre la salud y la productividad, tanto en lechones como en los cerdos de engorde.

Toxicidad en el sistema respiratorio

  • Toxicidad aguda (≥ 10 ppm): la enfermedad se conoce como Edema Pulmonar Porcino (EPP). Los cerdos están aletargados; se sientan en una postura similar a la de los perros; la respiración se acelera y el animal respira con la boca abierta, mientras que la frecuencia cardíaca disminuye; pueden haber vómitos y diarrea. La mortalidad es del 50-90%.
  • Exposición crónica a bajas dosis de fumonisinas (≥1 ppm): a partir de 1 ppm, los lechones muestran cambios en la morfología de los tejidos pulmonares. Además, a esta dosis, las fumonisinas interfieren con la función de los macrófagos ubicados en el epitelio pulmonar, disminuyendo su capacidad para eliminar las bacterias patógenas y las partículas extrañas. Así, el consumo de alimentos contaminados por fumonisina se ha asociado con un mayor riesgo de enfermedades respiratorias. También se ha demostrado que las fumonisinas empeoran la gravedad de las lesiones pulmonares causadas por Mycoplasma hyopneumoniae.

Toxicidad en el hígado

El hígado es el órgano dónde más se depositan las fumonisinas, seguido del riñón. La severidad de las lesiones hepáticas depende de la dosis y el tiempo de exposición y puede detectarse mediante la presencia de enzimas hepáticas elevadas en sangre. Se pueden observar cambios en la apariencia del hígado a bajas concentraciones de fumonisinas (5 ppm), ya que se vuelve amarillento y quebradizo.

Efectos gastrointestinales

Como se explica más arriba, aproximadamente el 94% de las fumonisinas ingeridas no se absorben y permanecen en el sistema digestivo, donde producen:

  • Desequilibrio en la flora intestinal, favoreciendo la proliferación de patógenos como Salmonella sp.
  • Deterioro de la respuesta inmune digestiva.
  • Aumento de la colonización intestinal por patógenos como E. coli y alteración de la barrera intestinal que impide la entrada de patógenos en el torrente sanguíneo. En las cerdas gestantes y en lactación, esto es especialmente importante ya que la proliferación de E. coli en el intestino y su paso al torrente sanguíneo está directamente relacionada con el síndrome de disgalactia posparto.

Deterioro de la productividad

La productividad de los cerdos de engorde no se ve afectada por contaminaciones bajas y medias. Por el contrario, en lechones, concentraciones tan bajas como 1-3 ppm causan un retraso en el crecimiento.

CONCLUSIÓN

El porcentaje de alimentos contaminados con fumonisinas está aumentando en los últimos años, así que es muy necesario estudiar las consecuencias de su toxicidad en porcino.

Para controlar los efectos negativos de la toxicidad por micotoxinas hay que instaurar medidas preventivas, como el control de calidad de las materias primas y el uso rutinario de un secuestrante de micotoxinas.

Productos de elección

PlusBind© es una mezcla de silicatos cuidadosamente seleccionados destinado a la prevención de enfermedades y pérdidas de productividad relacionadas con la presencia de todo tipo de micotoxinas. Está indicado en aves de corral, cerdos, acuicultura y rumiantes.

 Los silicatos presentes en PlusBind© tienen una estructura molecular altamente expansible en medio acuoso. Esta característica confiere al producto una elevada superficie disponible para la adsorción de micotoxinas y por lo tanto permite una alta efectividad una dosis más baja (0.5-1 kg por tonelada de alimento).

PlusBind Bio© es un secuestrante de micotoxinas premium destinado a avicultura, porcino y acuicultura. Contiene dos tipos de ingredientes:

  1. Una mezcla de silicatos cuidadosamente seleccionados, que tienen una estructura molecular altamente expansible en medio acuoso. Esta característica confiere al producto una elevada superficie para la adsorción de micotoxinas y por lo tanto permite una gran efectividad una dosis más baja (0.6-1 kg por tonelada de alimento).
  2. Extractos de plantas con efecto prebiótico, que ayudan a restablecer el equilibrio de la flora intestinal y estimulan la inmunidad digestiva.
PlusVet Animal Health, aditivos para alimentos, aditivos para alimentación animal, extractos de plantas, aceites esenciales, fitobióticos, fitoquímicos, fitogénicos, reemplazar antibioticos promotores del crecimiento, productos naturales, salud digestiva, aves, avicultura, porcino, cerdos, rumiantes
Copyright© 2021 PlusVet Animal Health
Imágenes: Freepick, Wikipedia, Shutterstock.

Ciertas declaraciones sobre las propiedades saludables de nuestros productos pueden no ser aplicables en su país.